Poemario de una vida
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martes, 14 de mayo de 2024

Agua

Y dejar que el agua corra,
verla pasar llevándose
el deseo
de beber,
de sentir,
de amar.
Navegar por los recuerdos,
sin agua,
y beberse la nostalgia
de un sólo trago,
de golpe,
de una vez
y para siempre.
La última frontera
la crucé en soledad
y aún tengo sed
de vivir,
de morir,
de soñar.

© Miguel Ángel Flórez Rubio 

sábado, 29 de abril de 2023

En el silencio

En el silencio están
todas las respuestas.
Amor y odio
en él se encuentran,
los miedos respiran
el valor los enfrenta,
la calma reina
las tensiones se despejan,
las miradas hablan
los labios tiemblan
y siempre que lo escuchas
la vida suena.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 15 de diciembre de 2020

Cruce

Resolver,
ligado a un aroma,
sin remedio y de repente.

De repente un cruce de caminos,
sin remedio hay que decidir
y resolver la incógnita.

La incógnita de su mirada,
la tersura de su caricia,
olvidada algunas veces.

Retenida otras,
almacenada como aroma
en la piel de la memoria.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

sábado, 12 de diciembre de 2020

Ir


Si quieres ir,
en pos de su estela,
¡vamos!
el cuerpo no adube
cuando el corazón quiere volar.
Vayamos,
con flores, azules y blancas,
en delantal y despeinados, vayamos.
Mira cómo te llevan las alas,
tus alas,
redondas y valientes.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 29 de mayo de 2018

Estático

Los ácaros son mis mejores amigos
y algunos pájaros que volaron
con Susana.

El nogal me ha prestado sus ramas
para curar la soledad,
siembro nostalgias
y libero los vientos.

Nadie sabe llorar
ya se secaron los ríos,
en las cuevas no vive la lluvia...
esa que empapa la comisura de tus labios
cuando eras niña.

Despierto.

Todo aparenta rezumar la sal
pero nada se mueve en el horizonte.

© Miguel Ángel Flórez Rubio 

sábado, 26 de mayo de 2018

En las veredas del mar

Alta mar de Luis Cebrian
En las veredas del mar
reciclan mis ojos las lágrimas.
Vagan sin sueños las olas,
en volandas rellenan los huecos
acariciando las orillas.

En las veredas del mar
ribetes de espuma llevan tu nombre.
No sabe la luz de pérdidas,
viene a tañer las almas
encontradas en el mismo tono.

En las veredas del mar
la luna inunda asperezas.
Níveo resplandece el fuego,
abarca el clamor de un amor
en ascuas fragmentado.

En las veredas del mar
suben al aire aromas de tierra.
Licua su esencia la noche,
de sombras se llena mi boca
y bebo su dulce néctar. 

En las veredas del mar
navegan pájaros solitarios.
Surgen gotas milenarias,
rocío sin mácula en tela de araña
rompiendo el olvido.

En las veredas del mar
duerme la diosa anónima.
Bendice y riega mis pretéritos,
los futuros se esparcen
abriendo caminos.

En las veredas del mar
habito cuando soy uno en todo.
Fluye la vida sin esfuerzo,
anidando las semillas
en la cuna del tiempo.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 20 de junio de 2017

Liberación

Las Pléyades  
Uniforme, se desprende.
Camina y grita su liberación.

No va a mirar atrás
para no ver su piel
en los recodos del camino.

Nada es mucho perder.

Orión
Descubrir.
Descubrirse.
¡Soñar!

Camina y grita su júbilo.

Ahora se reconoce
y se lamenta
por ser tan cobarde.

Todo es poco ganar.

Las Pléyades alumbran su conciencia.
Orión lo adiestra para el combate.

Camina y grita valiente:
"Yo soy uno en todo y todo en uno"

Se desprende completamente.
Liviano y sereno
le llena la paz.

Camina.
Ya no grita.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

lunes, 24 de abril de 2017

Invisible

Invisible es
la voz de la tormenta
cuando se deshace en mar.
En verdad, encalla
y en su invisible silencio,
calla.
Áspera surge
de la madre noche.
Nadie la contempla.
Los adverbios del alba
frenan su huida
y pace adormecida
sin consuelo,
con la desazón
de la invisible resignación. 
Ya no brota
de la invisible fuente
la pureza indefinida,
el clamor de la esperanza.
Resistir es la única alternativa.
Resistir y dormir en la invisibilidad
de unas cloacas del sueño,
de un acento efímero,
de un crepúsculo en el amanecer. 

© Miguel Ángel Flórez Rubio

miércoles, 19 de abril de 2017

Sabes

Sabes que es cierto.
Los horizontes se alcanzan
únicamente si eres sueño.
Sabes que, en la tarde,
las curvas se alargan
más allá del vértice infinito
para ser líneas paralelas
en soledad.
De oropel en polvo se convierte
la esencia del silencio
para derramarse en mi boca.
Todo esto sabes
porque ya fuiste roca.
Y árbol.
Esta sabiduría es
la fuerza que te engendró.
Dime si la noche
es la cuna del tiempo,
el inexorable observador.
O la templanza que
administra los deseos.
¡Oh, si esto sabes! 

© Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 4 de abril de 2017

Entreacto

En ocasiones se esfuma,
pierde la cadencia que lo adorna. 

Y besó mi frente,
ósculo dorado inocuo,
caricia leve que provoca
seísmos en mundos paralelos.

Es gota.
Y se evapora.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

domingo, 19 de febrero de 2017

Camino infinito

Por caminar, a quien camina
nunca le acaba el camino,
es como el destino...
ni con la muerte termina.

©Miguel Ángel Flórez Rubio

lunes, 30 de enero de 2017

Sin aliento apenas

Tal vez fuese suspiro
si en tu pecho viviera
la voz de mis ojos
sin aliento apenas.

Sobre la arena mojada
un sentimiento tiembla
esperando ser devorado
por la espuma serena 

de un mar sin agua
que los sueños alimenta.
Perdidos están, varados
son barco sin emblema. 

Recita sus versos
para sí el poeta,
blanca sinfonía
que su pecho quiebra.

El mismo que habita,
como si suspiro fuera,
la voz de tus ojos
sin aliento apenas. 

© Miguel Ángel Flórez Rubio

lunes, 26 de diciembre de 2016

Ubicuo

Tan pronto la tarde es la mañana,
la luna el sol.
Regios los albatros
se mecen al viento
en la cordillera de la sonrisa.
Espliegos liberan su aroma,
perfumando la brisa sin prisa
mientras rebota en el descenso.
El deseo es esquivo,
a la sombra del agua
yace sincopado.
Lejos se desangra la noche,
desgrana el camino
por titanes forjado,
laurel de los tiempos.
Viene a ser impío
y retuerce las hebras
más aún.
En un hilo más fino y delgado
descubre:
su esencia de mar,
su destino no hallado,
su cálculo infinito. 

 ©Miguel Ángel Flórez Rubio

sábado, 10 de diciembre de 2016

Mala Sangre

La sangre de la tristeza es negra
como el negro tizón, como la negra pena.
Remarca las venas
y envenena.
Del alma se cuela en las veredas,
llega donde nada llega.
Es una negra seda
y todo lo que toca quema.
Avanza callada y serena.
¿Quién viene a detenerla? 

©Miguel Ángel Flórez Rubio

viernes, 2 de diciembre de 2016

Zoncera

Disuelve la lluvia la herrumbre,
resbala por los cristales
y trae envuelta en penumbra
aromas de soledades.

No canta sus coplas la alondra
refugiada en los ventanales
y guarda su cabeza bajo el ala
ahuyentando sus calamidades. 

Vigor le falta a la vida
llegadas ciertas edades,
robada mil veces la ilusión,
herido el corazón por miserables. 

Si presentas batalla dicen:
no entres en esos afanes,
tira la toalla, ríndete
y marcha para otros lares. 

La dignidad pisoteada,
los ojos llenos de mares,
avanzas sin rumbo en el mundo
sólo entre tus semejantes. 

©Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 22 de noviembre de 2016

Vencido

Blanca espuma enredada
entre soledades,
puchero de la tristeza.
Rompe el fuego la nostalgia,
ahogada en el recuerdo.
Y hiela el corazón,
peregrino de tu silencio.
¡Muere, muere, muere!
Las olas ya no llegan
a mi ribera,
en alta mar se quedan
inmóviles,
petrificadas
tal si fueran una roca de agua.
Era entonces su fragancia
el veneno en mi sangre,
la cicuta del poeta
escondida en sus versos.
¡Muere, muere, muere!
Sin epitafio y sin nombre
el túmulo en tierra de nadie
(sin sol que lo alumbre,
sin flores que lo velen)
repele el brillo del dolor.
No hay resurrección
para los solitarios desesperados.
¡Muere, muere, muere!
El enemigo -no por ellos- ha vencido.

©Miguel Ángel Flórez Rubio

sábado, 12 de noviembre de 2016

Copulación corrupta

Copula en mi espíritu
la fuerza de la ira.
Y engendra el cigoto.
La gestación es instantánea.
Nace soberbio
con las semillas
incrustadas en su centro.
Y espera la ocasión
para derribar la voluntad.
¡Corre que viene!

©Miguel Ángel Flórez Rubio 

sábado, 29 de octubre de 2016

Muerto Indómito

Apenas un ápice,
muerto indómito
secuaz de la hierba virgen,
donde nadie llega.
Tampoco el mar
lejano, ausente.
Extender sin entender
es prescindir de la coraza,
¡valiente irresponsable!
Muerto indómito.
Y los cobardes ríen.


©Miguel Ángel Flórez Rubio

jueves, 20 de octubre de 2016

Identidad

Nunca lo he sabido bien.
A veces me llena el vacío.
Infinito.
En esa llanura desértica
el norte podría ser el sur.
Me detengo a mirar
su cielo carente de estrellas.
Sin referencias, espero.
Regulan el tiempo
los caprichos del ego,
otrora pecados,
nuevos dioses de la penumbra.
Sigo esperando...

©Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 11 de octubre de 2016

Sublevación


Se subleva sublime.
No se pierde,
es el horizonte en el poniente
la tangente de su infinito.
Y en la noche... renace.
También sublime,
sin datos también.
Sólo renace incesante.
Eterno.
Se rearma y se subleva
definitivamente. 


©Miguel Ángel Flórez Rubio