Poemario de una vida

martes, 15 de diciembre de 2020

Cruce

Resolver,
ligado a un aroma,
sin remedio y de repente.

De repente un cruce de caminos,
sin remedio hay que decidir
y resolver la incógnita.

La incógnita de su mirada,
la tersura de su caricia,
olvidada algunas veces.

Retenida otras,
almacenada como aroma
en la piel de la memoria.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

sábado, 12 de diciembre de 2020

Ir


Si quieres ir,
en pos de su estela,
¡vamos!
el cuerpo no adube
cuando el corazón quiere volar.
Vayamos,
con flores, azules y blancas,
en delantal y despeinados, vayamos.
Mira cómo te llevan las alas,
tus alas,
redondas y valientes.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

Dile

Dile que sin sonrisas
la bruma envuelve la arena
y persuade al silencio.

Dile cómo sin brillo
puede nacer una estrella
anudada al recuerdo.

Dile que en las riberas
de surcos dibuja el agua
un continuo amanecer.

Dile que en la madrugada,
si su sueño respira,
con una leve mirada la acaricio.

Dile, por si estoy callado,
que nunca respiro
sin pensar en ella.

Dile, tú que su corazón tocas,
cómo lloran las piedras
cuando estoy lejos.

Dile que para su alegría
sólo mi pensamiento
compone futuros y vive.

Dile que morir es renacer
en las fuentes del origen,
donde se funden las almas.

Dile que siempre soy
llama prendida 
en el ara de mi pecho.

Dile ahora que escucha
tu canto calmado
mecido en el viento.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

lunes, 4 de junio de 2018

En mi silencio

En mi silencio te espera
un corazón simple y fuerte
y aunque le venga la muerte
te ama en todas las maneras.

En maraña de enredadera
se confunde hábil mi suerte
no sufre sino por verte,
hallar tu esencia verdadera.

En tu mirada la luz entera
abre paso y tiende puente
para llevarme a tu vera.

Ya estando frente a frente
alzaré una invisible escalera
que alcance tu blanca mente.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 29 de mayo de 2018

Estático

Los ácaros son mis mejores amigos
y algunos pájaros que volaron
con Susana.

El nogal me ha prestado sus ramas
para curar la soledad,
siembro nostalgias
y libero los vientos.

Nadie sabe llorar
ya se secaron los ríos,
en las cuevas no vive la lluvia...
esa que empapa la comisura de tus labios
cuando eras niña.

Despierto.

Todo aparenta rezumar la sal
pero nada se mueve en el horizonte.

© Miguel Ángel Flórez Rubio 

sábado, 26 de mayo de 2018

En las veredas del mar

Alta mar de Luis Cebrian
En las veredas del mar
reciclan mis ojos las lágrimas.
Vagan sin sueños las olas,
en volandas rellenan los huecos
acariciando las orillas.

En las veredas del mar
ribetes de espuma llevan tu nombre.
No sabe la luz de pérdidas,
viene a tañer las almas
encontradas en el mismo tono.

En las veredas del mar
la luna inunda asperezas.
Níveo resplandece el fuego,
abarca el clamor de un amor
en ascuas fragmentado.

En las veredas del mar
suben al aire aromas de tierra.
Licua su esencia la noche,
de sombras se llena mi boca
y bebo su dulce néctar. 

En las veredas del mar
navegan pájaros solitarios.
Surgen gotas milenarias,
rocío sin mácula en tela de araña
rompiendo el olvido.

En las veredas del mar
duerme la diosa anónima.
Bendice y riega mis pretéritos,
los futuros se esparcen
abriendo caminos.

En las veredas del mar
habito cuando soy uno en todo.
Fluye la vida sin esfuerzo,
anidando las semillas
en la cuna del tiempo.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

miércoles, 30 de agosto de 2017

Ascensión

A ti Luisa Fernanda Barón Cuello

Encaramarse al futuro
¡oh dulce amor!
y juntos ascender,
tus pies en mis pies,
mis manos en tus manos
sin desfallecer.
Rendirse no es una opción:
susurra la brisa
-al atardecer-
en la melodía del sueño
que nos unió
más allá de los cuerpos,
más allá de las mentes,
más allá de las almas.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

martes, 20 de junio de 2017

Liberación

Las Pléyades  
Uniforme, se desprende.
Camina y grita su liberación.

No va a mirar atrás
para no ver su piel
en los recodos del camino.

Nada es mucho perder.

Orión
Descubrir.
Descubrirse.
¡Soñar!

Camina y grita su júbilo.

Ahora se reconoce
y se lamenta
por ser tan cobarde.

Todo es poco ganar.

Las Pléyades alumbran su conciencia.
Orión lo adiestra para el combate.

Camina y grita valiente:
"Yo soy uno en todo y todo en uno"

Se desprende completamente.
Liviano y sereno
le llena la paz.

Camina.
Ya no grita.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

miércoles, 10 de mayo de 2017

Paciencia


Ahora no estoy para paciencias
Si ha de ser, no tardes...
La espera sabe mucho
de recompensas...
También de muertes.

¡Ay tierra endurecida!
¡Ni las lágrimas la quiebran!

Es tierra vencida
y no entiende
de miradas,
de vida,
de esperanzas.

© Miguel Ángel Flórez Rubio

domingo, 7 de mayo de 2017

Abandono

Si no viene a mí
¿qué será del amanecer?
lo devorará el abandono
que ya no sabe sentir.

Y vuelve el alma
a soñar con el murmullo
de caer de pétalos.

© Miguel Ángel Flórez Rubio